Ucrania lanzó durante la noche más de 1.600 drones contra territorios rusos, incluyendo cientos dirigidos a Moscú, según informes de medios locales. El ataque ocurrió en el último día de las elecciones legislativas en Rusia, que se celebraron el 18 de septiembre. Según fuentes, el bombardeo causó tres muertos en la capital rusa y daños a una refinería de petróleo.
Los drones ucranianos impactaron en varias zonas del país, con reportes de daños en infraestructuras y viviendas. Algunos ataques se centraron en la región de Moscú, donde se registraron explosiones y fuego en una importante refinería. Las autoridades rusas confirmaron la presencia de drones en el área, pero no detallaron el número exacto de víctimas.
El ataque se produce en un contexto de tensión internacional, con Estados Unidos y Rusia alineados en apoyar a partidos políticos en Alemania. Aunque no se ha confirmado un vínculo directo entre el ataque y las elecciones, la coordinación entre Ucrania y Estados Unidos ha sido notoria en las últimas semanas. Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodomyr Zelenski, sigue en contacto con líderes internacionales para buscar una solución a la guerra.





















