El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia el jueves tras una crisis financiera desencadenada por la quiebra del banco Ueno Bank, según informes locales. La decisión se produjo en medio de un juicio político que amenazaba con su destitución. La renuncia fue formalizada mediante el Decreto 7199, que fue publicado por la prensa local, y fue aceptada por el Poder Ejecutivo. El ministro del Interior, Enrique Riera, también renunció previamente, lo que refleja la gravedad de la situación.

El caso Ueno Bank, que involucra estrechos vínculos entre el gobierno y la entidad financiera, ha generado una crisis política. El banco, uno de los principales de Paraguay, se declaró en quiebra, lo que ha llevado a investigaciones sobre posibles irregularidades. El presidente Peña, quien había prometido colaborar con las investigaciones, ahora enfrenta un juicio político en el Congreso. Aunque el Ejecutivo rechazó rumores de fuga, el Congreso decidió continuar con el juicio político tras no lograr los votos necesarios para su renuncia.

La crisis ha tenido un impacto significativo en el gobierno paraguayo. La renuncia de Peña pone fin anticipado a su mandato, que debía durar hasta 2028. Esto representa un revés para el Partido Colorado, que ha gobernado el país desde 1947, excepto entre 2008 y 2013. La situación refleja la tensión entre el poder ejecutivo y el legislativo, y la necesidad de una respuesta política y financiera inmediata para estabilizar el país.