La presidenta Keiko Fujimori exige cambios radicales en las cárceles del país, señalando que no es necesario esperar al Congreso para actuar. En una entrevista reciente, afirmó que el gobierno debe tomar medidas urgentes para mejorar las condiciones en los centros penales, donde se reportan abusos y falta de infraestructura. Su propuesta incluye la implementación de protocolos más estrictos y la revisión de la administración de los establecimientos penales.

La presidenta destacó la necesidad de una "revolución" en el sistema carcelario, sin depender de la aprobación legislativa. Aunque el Congreso ha discutido reformas en el pasado, las propuestas nunca se han materializado. En su discurso, Keiko mencionó casos específicos de sobrecarga en las cárceles y la falta de atención médica para los reclusos. Su postura refleja una creciente presión pública por parte de organizaciones de derechos humanos y familiares de presos.