Los fans de BTS, conocidos como ARMY, se congregaron en grandes cantidades en los alrededores del Estadio San Marcos en Lima, Perú, para garantizar su acceso a los conciertos del grupo coreano. La demanda por asistir a los eventos fue tan elevada que algunos seguidores optaron por pasar la noche en el exterior del estadio, en una muestra de entusiasmo y lealtad hacia el grupo.

La primera jornada de conciertos fue testigo de una gran afluencia de personas, lo que generó una situación de aglomeración en las zonas cercanas al recinto. Según informes, los fans se organizaron en filas, aunque se reportaron incidentes relacionados con la venta de espacios en las filas por parte de terceros. Padres de familia denunciaron la presencia de personas que se aprovechaban de la situación para cobrar por acceso a lugares específicos.

El segundo concierto, programado para el 8 de octubre, fue acompañado por una serie de medidas logísticas para garantizar el acceso a los asistentes. La Autoridad de Transporte Urbano gestionó 80 buses que ofrecerán rutas hacia Lima y Callao, recomendando a los asistentes planificar su regreso con anticipación. Además, los miembros del grupo, incluyendo RM, Jin, SUGA, J-Hope, Jimin, V y Jungkook, se comunicaron con los fans en español durante su primera noche en Lima, un gesto que fue bien recibido por la audiencia.

Los conciertos de BTS en Perú representan un hito cultural importante, marcando la presencia del grupo en América Latina. La combinación de entusiasmo por el arte musical y la organización logística refleja la creciente importancia del K-pop en el continente.