La moción de censura contra el ministro del Interior, César Astudillo, se desmoronó en el Congreso peruano tras el retiro de firmas necesarias para su presentación. La iniciativa, que buscaba destituir al funcionario, perdió fuerza cuando varios diputados se retiraron de su apoyo. Esto dejó sin efecto la propuesta, que no logró reunir los votos requeridos para su tramitación.
La Junta de Portavoces había acordado un debate de tres horas en el pleno de la Cámara de Diputados, seguido de una votación que necesitaba 66 firmas para aprobar la moción. Sin embargo, el retiro de apoyos clave hizo que la iniciativa no llegara a ese punto. El ministro del Interior, César Astudillo, sigue en su cargo, ya que no se logró alcanzar el número necesario de votos.
La moción de censura fue presentada en el marco de críticas al desempeño del ministro en temas de seguridad y gestión de emergencias. Varios partidos políticos, incluido el Partido Obras, decidieron no respaldar la iniciativa tras evaluar su viabilidad. El senador Daniel Barragán indicó que su partido optó por no apoyar la moción, lo que reflejó una división en las filas del Congreso.
La situación refleja la complejidad de las dinámicas políticas en el Parlamento peruano, donde las alianzas y decisiones pueden cambiar rápidamente. La moción de censura, aunque no logró su objetivo, muestra la presión que enfrenta el ministro del Interior en el ámbito político. La decisión final de no apoyar la iniciativa deja en claro que el desempeño del ministro no ha sido suficiente para generar un consenso amplio en el Congreso.



















