Miles de vehículos en Estados Unidos han sido retirados por un defecto de seguridad que podría causar incendios. El problema afecta a más de un millón de coches, principalmente modelos de la marca Chevrolet. El defecto se relaciona con el sistema de encendido, que podría hacer que el motor continúe funcionando incluso después de apagar el vehículo.
El fabricante ha lanzado una campaña de recambio de componentes en centros de servicio autorizados. Los dueños de los vehículos afectados deben contactar a su concesionario para verificar si su modelo está incluido en el recall. La medida se ha anunciado tras reportes de incidentes relacionados con el riesgo de incendio.
Este tipo de recuerdos es común en la industria automotriz cuando se identifica un riesgo potencial. En este caso, el defecto se detectó durante pruebas internas del fabricante. Aunque no se han reportado heridos, se ha recomendado a los dueños de los vehículos afectados que no usen los automóviles hasta que se realice la reparación. La situación refleja la importancia de los controles de calidad en la producción de vehículos.



























