En la ONU, Emmanuel Macron instó a respetar la soberanía palestina y advirtió contra la normalización de la situación en Gaza y Cisjordania. Durante su intervención, el presidente francés destacó la importancia del multilateralismo y alertó sobre los desafíos en Ucrania y Palestina. Macron rechazó el pesimismo y llamó a una acción colectiva para resolver los conflictos.

Por su parte, Recep Tayyip Erdogan criticó la situación en Cisjordania, donde, según él, los colonos israelíes están causando el peor periodo de violencia y terror. El líder turco destacó el sufrimiento de Palestina y exigió una solución justa. Ambos líderes coincidieron en la necesidad de una respuesta internacional frente a los desafíos regionales.

La ONU se convirtió en un espacio para discutir la crisis en Oriente Próximo, con voces distintas pero con un denominador común: la defensa de los derechos de los pueblos afectados. La tensión sigue presente, pero la presión por una solución duradera aumenta.