La presidenta Keiko Fujimori ha advertido al Congreso sobre la necesidad de actuar ante la crisis de inseguridad ciudadana, señalando que su gobierno tomará medidas independientemente de la decisión del Parlamento. En declaraciones recientes, Fujimori destacó que el Congreso está poniendo a prueba la paciencia del Ejecutivo, al no aprobar las facultades legislativas solicitadas para enfrentar la delincuencia organizada.

Aunque el gobierno espera una decisión del Congreso, Fujimori ha insistido en que las acciones contra la criminalidad no dependerán de la aprobación legislativa. En una entrevista, afirmó que el único golpe que se realizará será contra la organización delictiva, reforzando su postura de autonomía en la gestión de la seguridad.

La tensión entre el Ejecutivo y el Parlamento ha aumentado tras la demora en la evaluación del pedido de facultades. Mientras el Congreso analiza la propuesta, el gobierno ha mantenido su postura firme, indicando que no permitirá que la inseguridad se agrave por falta de acción.

Las declaraciones de Fujimori reflejan una creciente presión sobre el Congreso para que acelere su proceso y respaldé las medidas gubernamentales. La situación sigue siendo un punto de tensión en el escenario político peruano.