Un hombre que se convirtió en campeón de marinera en 2015 enfrenta una situación crítica. David López, quien fue el primer paciente en recibir un implante auditivo de conducción ósea transcutánea en EsSalud, descubrió que su dispositivo ya no funciona. Su familia informa que el sistema, que le permitió estudiar, trabajar y competir, se ha vuelto obsoleto.
López, quien ha logrado una vida activa gracias al implante, ahora depende de su madre para solicitar una nueva intervención. Según su familia, el dispositivo requiere una sustitución valorizada en unos 25 mil dólares. Desde hace meses, el paciente espera atención en el Hospital Guillermo Almenara.
Este caso destaca la necesidad de actualización en tecnologías médicas en el Perú. La situación de López refleja desafíos en el acceso a tratamientos especializados. Aunque el implante fue un avance significativo, su falla pone de relieve la importancia de mantener y actualizar dispositivos médicos. La espera por una solución continúa, mientras se busca una alternativa viable para el campeón de marinera.





























